La venida del Espíritu Santo
Hechos 2:1,2,3,4
Cuando llegó la fiesta de Pentecostés,
todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar.
De repente, un gran ruido que venía del cielo,
como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde ellos estaban.
Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que
se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos.
Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes
lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
