Mateo 8:24
De repente, se levantó en el lago una tormenta tan fuerte que las olas
inundaban la barca. Pero Jesús estaba dormido.

Mateo 8:26
—Hombres de poca fe —les contestó—, ¿por qué tienen tanto miedo?
Entonces se levantó y reprendió a los vientos y a las olas,
y todo quedó completamente tranquilo.